La inauguración del Ferrocarril Provincial un 27 de abril de 1910, genero el crecimiento del barrio Meridiano V alrededor de la estación. Su cierre en 1977 impactó fuerte en la zona: donde antes funcionaba un centro comercial, solo sobrevivieron durante años el Bar Ocampos y el restaurante de Edgardo. La estación quedó abandonada hasta que, en el año 1988, comienza el movimiento barrial para recuperar la estación y el predio abandonado.
El impulso vecinal en 1988 comenzó, poco a poco, a trabajar y transformar el espacio: primero en que vuelva a ser lugar de encuentro colectivo, espacio verde recuperado y después en centro cultural motor de actividades comunitarias.
Hoy la estación es un espacio activo y diverso. Durante la semana hay talleres artísticos y actividades comunitarias. Los fines de semana se llena de ferias, propuestas culturales y encuentros gratuitos al aire libre, que fortalecen el uso del espacio público y generan trabajo local.
La zona se consolidó como un polo turístico y gastronómico, con la estación como punto de referencia y corazón del barrio.
Reconocer la historia compartida de los vecinos y las vecinas y las transformaciones logradas con esfuerzo colectivo, nos fortalece en identidad; porque cada sitio y sus relatos ayudan a conocernos, a seguir construyendo lazos solidarios y a fortalecer así la cultura del encuentro reconociendo siempre el valor de seguir construyendo comunidad.